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1 de diciembre de 2021

La musa y su maldito gotero.

Un personaje (sin nombre), un escenario... ninguna trama.


Otro personaje (con nombre), otro escenario... ningún conflicto.


Un concepto, un lugar... ningún personaje.


Una trama, una conclusión lógica... ningún camino.


Una civilización, un imperio... ningún propósito.


Un narrador, un capítulo final... ningún inicio.


Otro narrador, un capítulo inicial... ningún final.


Un observador,  un sermón... ningún motivo.


Una especie, una invención... ninguna historia.


Dos manos, un teclado... nada que escribir.


2 de abril de 2019

WHY don't we go back to Earth? I'll tell you why we don't go back to Earth!

Imagine you were off-planet, as a member of a crew doing scheduled work on an asteroid. Imagine something happened while you were away and came back to discover everyone had died for no apparent reason. Imagine every individual in every species close to yours, like chimpanzees, gorillas and orangutans, had been wiped out as well. Imagine the only surviving primates were marmosets, capuchins, howlers and a few other small monkeys. Imagine a few among you were brave enough and descended to attempt to figure out what had happened. Imagine they all died within minutes of landing.

We had no choice but to flee back to the asteroid and freeze ourselves there for a time, to allow the plague, or whatever it was, to pass and let life move on; we expected to return to find a new intelligent species that had arisen from any of our surviving little cousins; we expected to meet them as brothers, or at the very least to guide them into forming a new advanced civilization, like ours was.

What have we found instead? The world overrun by apes. Our little kin differentiated into dozens of species, each and every one of them a caricature of their ancestry, yet still sporting minuscule, degraded samples of the features that made US great; their limited muscle flexibility, poor skin changing ability, reduced intelligence, small number of tentacles, lackluster three hearts, absurdly short lifespans spent playing the role of small predators... all come off as an outright insult to what WE were.

It's clear Earth doesn't want us back, so we won't have anything to do with it, either.

23 de mayo de 2016

¿Adiós, opúsculos?

Intenté sentarme a escribir cuentos cortos de nuevo. Terminé viendo cualquier cosa en facebook y en twitter.
Lo intenté de nuevo. Terminé ordenando directorios con archivos antiguos en mi disco duro.
Lo intenté otra vez. Terminé escuchando música triste.
Lo intenté una vez más. Terminé leyendo qué hay de nuevo en la última versión de Perl 5.
Lo intenté aun otra vez. Terminé con el helado de chocolate en una mano y el tenedor en la otra.
Lo intenté aun otra vez más. Terminé escribiendo esta pequeña diatriba.

¿Volveré alguna vez a escribir ficción?

25 de febrero de 2014

Canto del haiku palindrómico: el éxito.

Canto del haiku palindrómico: el éxito.


Clamo éxito.
Desafío logrado.
Mas asistido.

Un diccionario.
Programa ayudante.
Logré terminar.

Hay dos versiones.
Tienen poco sentido.
Pero servirán.

Liga la sarta.
Ateas, dad saeta.
¡Atrás! Al ágil.

Atrásala, gil.
¡Ateas! Dad saeta.
Liga la sarta.

Es mi victoria.
Logré lo imposible.
Me satisface.

Duarte propone.
Sonita carbonea.
¿Miguel? Él cumple.

Qué gran logro es.
¿Qué obtendré con esto?
¿Seducir hembras?

Y bien, es tarde.
Mejor me acuesto ya.
Mañana curro.

24 de febrero de 2014

Canto del haiku palindrómico: el fracaso.

Viendo los haikus que escribía y publicaba en Twitter, un amigo me desafió a escribir un haiku palindrómico, lo que fue seguido de un verdadero acto de carboneo. No pude sino intentarlo... y fracasé en mi primer intento. Éste fue el resultado de mi quebradero de cabeza.

Canto del haiku palindrómico: el fracaso.


¡Qué desafío!
Haiku palindrómico.
¿Podré hacerlo?

Buscaré frases.
Anita lava la ti...
Ésta no sirve.

Requiero otra.
Anita lava la ti...
¡Puf! No de nuevo.

Estoy pegado.
Anita lava la ti...
¡Piensa en otra!

Maldita frase.
Anita lava la ti...
¡Exorcízala!

Anilina. ¡No!
Falta una sílaba.
Otra palabra...

Raja al ajar.
¡Vaya! Ya tengo algo.
Más falta mucho.

Frase errada.
No es palindrómica.
A fojas cero.

¿Me ayudará
Ese libro de Duarte?
Lo releeré.

«Sara y aras.»
No, tampoco me sirve.
¡Ayuda, porfis!

Copio vilmente.
Adán no calla con na...
Ocho sílabas.

Encontré una.
Amar a la rama.
Y el resto, ¿qué?

¿Cón qué completo
«Satán sala las natas.»
A ambos lados?

Amor a Roma,
Ávida de dádiva.
Amor a Roma.

No, me molesta.
Borraré ese haiku.
Es inválido.

Las frases cortas
deberían diferir.
Si no, es trampa.

No tiene caso.
No llego a buen puerto.
Debo rendirme.

Perdón, Sonita.
Perdí el desafío.
No me la puedo.

¿Será posible?
¿Hacerlo en español?
¿En otra lengua?

Yo no puedo más.
¡Duarte, te toca a ti!
A ver qué haces...

30 de enero de 2014

Haikus terapéuticos.

Hay una famosa frase que dice que escribir es fácil: basta con sentarse frente a una máquina de escribir y empezar a sangrar (“There is nothing to writing. All you do is sit down at a typewriter and bleed.”). Este refrán suele ser atribuido a Ernest Hemingway, pero en realidad tiene una historia bastante compleja.

Últimamente he estado escribiendo cuentos cortos de ficción, en distintos subreddits (y generalmente con cierta cantidad máxima de palabras preestablecida), para ir plasmando algunas de las ideas que han estado dando vueltas dentro de mi cabeza durante semanas, meses o incluso años. Sin embargo, faltaba algo importante: ventear algunas de mis frustraciones y otros problemas que me aquejan. Uno, en particular, bastante serio, creció y creció, y tuve que sentarme a escribir acerca de éste. Por supuesto, como toda persona normal haría, en vez de redactar una densa diatriba en que despotricara contra este problema, decidí escribir haikus al respecto.

Como toda persona normal haría. Por supuesto.

Los haikus son una forma de poesía, originaria de Japón, en que se forman tres frases, de cinco, siete y cinco sílabas respectivamente (y que no necesariamente deben rimar); suelen recitarse en forma pausada y la temática generalmente tiene que ver con la naturaleza.

... digamos que innové respecto de la temática.

Durante el trabajo de varios días que implicó resolver ese problema en particular vi muchas cosas increíbles y sentí fuertes emociones. Fue un interesante ejercicio plasmar todas ellas en un medio escrito, intencionalmente limitado; en vez de despotricar interminablemente acerca de algo, al forzarme a expresar cada concepto en unas pocas palabras, pude exponerlos todos en un estado extrañamente depurado. Al haberme obligado a escribir poesía en vez de prosa, el usual componente diatríbico de mis reclamos quedó reducido: mis quejas quedan expresadas igual de bien en el corpus completo.

(otro interesante efecto de este exorcismo poético es que mi mente ahora está un poco más despejada, y están empezando a surgir nuevas ideas para cuentos cortos, especialmente de mi género favorito, la ciencia ficción; a ver qué sale de todo esto...)

Inicialmente publiqué todos estos haikus en twitter, llevando a algunos de mis amigos a pensar a que definitivamente me había chalado; unos pocos, que sabían cuál era el motivo para ellos, se reían. Con todo, fueron bien recibidos (e incluso recibí un desafío para escribir cierto tipo de haiku, que acepté y conseguí). Posteriormente, recolecté todos esos haikus y los dejé guardados; valen la pena ser leídos, pero voy a dejar que pase un buen tiempo antes de publicarlos de nuevo.

Por otro lado, agarré papa con esto de los haikus, y escribí otros acerca de otros temas. Estos sí pueden ser publicados ahora...