13 de octubre de 2016

Las cubas y los cubos — prosa poética inclusiva.

En algunos de los botes y algunas de las botas que continuamente circulan entre nuestros puertos y nuestras puertas, melados y meladas traídos y traídas desde numerosos cotos y numerosas cotas se convierten en diversas cañas blancas y diversos caños blancos, todas y todos de elevados grados y elevadas gradas, que, una vez servidas y servidos en copas y copos de variadas gamas y variados gamos, llegarán a labios y labias de hombres y mujeres. Fermentan reposadamente en redondas cubas y redondos cubos que jamás bambolean, pues éstas y estos están permanentemente equilibradas y equilibrados mediante firmes dispositivos y firmas dispositivas, ingeniosamente construidos y construidas sin más que ruedas dentadas y ruedos dentados, zapatas y zapatos y postes y postas, y sólidamente sostenidos y sostenidas por grandes calzos y grandes calzas; ni la peor tromba ni el peor trombo ni el más arbolado mar ni la más arbolada mara los y las supera.

Los trabajadores y las trabajadoras que están a cargo y a carga en estas galeras y estos galeros solamente necesitan revisar periódicamente las curvadas duelas de las cubas y los curvados duelos de los cubos; laboran tranquilos y tranquilas, aunque reconocen que pasar largos meses a bordo y largas mesas a borda les hacen ansiar el volver a pisar suelos con pasto y suelas con pasta y les asusta el recibir inesperados correos con malas nuevas e inesperadas correas con malos nuevos sin que puedan reaccionar inmediatamente.